Clasifica tus dolores de cabeza por tipo: Migraña, Solo aura, Cefalea tensional, Cefalea en racimos, Dolor de cabeza general u Otro/desconocido. Esto ayuda a diferenciar entre distintos tipos de dolor de cabeza e identificar qué tratamientos funcionan para cada uno. Las etiquetas coinciden con las categorías de Migraine Buddy para facilitar la migración.
Selecciona entre síntomas comunes de migraña: dolor pulsante/palpitante, aura (alteraciones visuales), náuseas, sensibilidad a la luz (fotofobia), sensibilidad al sonido (fonofobia), dolor de cuello, mareos, manchas visuales y más. Para quienes rastrean su ciclo, también pueden registrar síntomas menstruales como calambres, sensibilidad mamaria, hinchazón y cambios de humor para identificar patrones hormonales.
Rastrea posibles desencadenantes incluyendo: Alimentos y Bebidas (queso curado, chocolate, vino tinto, glutamato monosódico, cafeína, alcohol, deshidratación), Ambientales (cambios climáticos, luces brillantes), Estilo de Vida (estrés, falta de sueño, sueño interrumpido, comidas saltadas, esfuerzo físico) y Hormonales (menstruación, ovulación, anticonceptivos hormonales, SPM/TDPM). La pestaña de Informes analiza qué desencadenantes aparecen con más frecuencia en tus ataques.
Marca dónde sientes el dolor: parte frontal izquierda, parte frontal derecha, parte posterior de la cabeza, cabeza completa o cuello. Califica la intensidad en una escala del 1 al 10. Registrar la ubicación y los patrones de intensidad ayuda a identificar tipos de ataque y proporciona información clínica útil para tu médico. Tus informes muestran la gravedad promedio y máxima a lo largo del tiempo.
Registra las señales de advertencia que aparecen antes de un ataque: fatiga/dolor corporal, dolor de cabeza (pre-migraña), hormigueo en la cabeza, debilidad, bostezos, antojos de comida, cambios de humor o rigidez en el cuello. Comprender tu fase prodrómica puede ayudarte a tomar medidas preventivas tempranas y potencialmente detener los ataques antes de que se desarrollen por completo.
Registra cómo el ataque afectó tu vida diaria: más lento en casa, más lento en el trabajo, dificultad para concentrarse, actividad social perdida, ausencia laboral, alteraciones del sueño (no poder dormir, despertar durante la noche) o sin afectación. Esto ayuda a cuantificar la carga de la migraña y comunicar su impacto a los profesionales de salud.